Estampas ferroviarias – por Francesc Sánchez
Los lectores frecuentes de este periódico saben que mi preferencia para realizar viajes es la de hacerlo en tren. Me resulta muy cómodo porque te puedes levantar de tu asiento, dispones de tiempo para leer, puedes ver el paisaje, se puede terciar conversación con los demás, y hasta si queremos es un medio de transporte que apenas contamina. Por lo que aplaudo que Greta Thunberg, esta joven activista ecologista, que tanto me recuerda a Juana de Arco tanto por su «carácter guerrero» como por sus «visiones y profecías», también se mueva en tren por el continente, dando ejemplo a su generación. Su última hazaña- porque hay que considerarla así- ha sido la de viajar desde Madrid hasta Estocolmo: nada menos que 3.100 kilómetros. En la fotografía que incluyo arriba se la pueda ver en el suelo de uno de vagones al lado de su equipaje, y ha causado cierta polémica porque Greta Thunberg pretendía mostrar a todos través de Twitter «el abarrotamiento en los trenes alemanes». Mensaje q...