Una pandemia para pobres – por Francesc Sánchez
Tengo la suerte de vivir en un primer mundo que es consecuencia de su propia historia. Y por esa razón para muchos, aunque vivan en este mismo mundo en el que vivo yo, debemos de aceptar la pandemia como una plaga bíblica que nos ha enviado Dios por lo que hicieron nuestros antepasados con otros pueblos. Puedo llegar a entender, aunque no lo comparta, que este pensamiento pueda acudir a las mentes de muchos en otras latitudes, sobre todo cuando prefieren echar toda la culpa a los demás de aquello en lo que deberían responsabilizarse, pero nunca lograre entender este martirologio masoquista de muchos de mis compatriotas. Cómo este artículo no tiene como objeto hablar del pasado me voy a centrar en este presente incierto que no has tocado vivir en este país. Habrán leído en las páginas de la prensa menguadamente mayoritaria que este virus va por barrios, para ser más preciso, el número más importante de contagiados se encuentra en aquellas localidades y aquellos barri...